Motricidad Gruesa y Fina: ¿Cuál es la diferencia y por qué son tan importantes para tu bebé?

Desde los primeros meses de vida, los bebés están en constante movimiento. Aunque a simple vista pueda parecer que solo están “pateando” o “agarrando cosas”, en realidad están desarrollando dos habilidades esenciales para su crecimiento: la motricidad gruesa y la motricidad fina. Conocer la diferencia entre ambas te ayudará a acompañar mejor cada etapa de su desarrollo.

¿Qué es la motricidad gruesa?

La motricidad gruesa involucra los músculos largos del cuerpo: piernas, brazos, espalda y abdomen. Gracias a ella, tu bebé podrá eventualmente sentarse, gatear, caminar, correr o saltar. Este desarrollo va de arriba hacia abajo, es decir, de la cabeza a los pies.

Un niño o niña con una buena coordinación corporal se siente cómodo en su cuerpo, puede explorar su entorno y conectar mejor con los demás. Para estimular esta área, es ideal generar lo que se llama un “diálogo muscular”: moverse con tu bebé de manera suave, observar cómo responde con su cuerpo, su mirada, su postura y su equilibrio y adaptar el ritmo del movimiento a sus respuestas. Los movimientos deben ser lentos, para que tu bebé pueda registrar e integrar lo que está experimentando.

¿Qué es la motricidad fina?

La motricidad fina se enfoca en los músculos pequeños, especialmente en manos y dedos, y se relaciona con la coordinación entre vista y movimiento. Esta es la base para que tu bebé pueda agarrar objetos, explorarlos con la boca y más adelante dibujar, recortar o escribir.

Este desarrollo comienza en el centro del cuerpo y avanza hacia las extremidades. Al principio, notarás que tu bebé fija la mirada en un objeto y luego intenta seguirlo. Aunque al principio solo tome su ropa, está practicando para poder alcanzar el objeto que quiere. Con el tiempo, perfeccionará esa coordinación ojo-mano-boca que le permitirá explorar el mundo con más intención y precisión.

Para fomentar esta área debes observar con paciencia y dar tiempo a tu bebé para explorar. Es importante respetar su ritmo, evitar apurarlo y acompañarlo en su curiosidad con pausas, mucha observación y cariño.

Acompañar con intención hace la diferencia

Tanto la motricidad gruesa como la fina son esenciales en los primeros años de vida. ¿Quieres acompañar el desarrollo motor de tu bebé de forma efectiva y divertida? Cada uno de nuestros kits está diseñado para estimular tanto la motricidad gruesa como la fina con actividades pensadas para cada etapa del primer año de tu bebé. Descubre qué incluye cada kit y acompáñalo con intención desde el primer día.