Durante los primeros años de vida, el cerebro de tu bebé se desarrolla a gran velocidad. Cada caricia, sonido, aroma y movimiento que experimenta se convierte en una oportunidad de aprendizaje. A través de los sentidos, los bebés comienzan a conocer el mundo que los rodea y a formar vínculos afectivos. Aquí te contamos los cinco tipos de estimulación sensorial más importantes y cómo puedes integrarlos de forma natural en el día a día.
Estimulación visual
Desde que nacen, los bebés pueden fijar la vista a una distancia de unos 20 cm, justo la que hay entre su carita y la de mamá al cargarlo. Durante los primeros meses prefieren ver colores intensos, contrastes, rasgos faciales y dibujos complejos. Puedes estimular su vista con juegos de seguimiento visual, mover suavemente tu rostro frente a él, mecerlo mirándolo a los ojos o mostrarle tarjetas de contraste. Estos ejercicios son la base para desarrollar habilidades futuras como la lectura o el enfoque visual.
Estimulación auditiva
Tu voz es uno de los sonidos favoritos de tu bebé. La música suave, los ruidos del entorno y los sonidos de animales también son excelentes estímulos. Cambiar de lugar la fuente del sonido (una sonaja, una melodía, o tu voz) ayuda a que aprenda a orientarse y buscar con su mirada y el cuerpo de dónde provienen. Así comienza a desarrollar su atención y su capacidad para procesar sonidos.
Estimulación olfativa
El olfato es el sentido más desarrollado al nacer. Desde los primeros minutos de vida, los bebés reconocen el olor de su madre, lo que fortalece el apego. Puedes presentarle diferentes aromas del entorno asegurándote de que no sean muy intensos y nombrarle lo que está oliendo, para acompañar la experiencia con palabras y conexión emocional.
Estimulación táctil
Las caricias, los abrazos y los masajes no solo brindan consuelo: también son una forma de estimular el desarrollo cerebral. La piel de tu bebé está llena de terminales nerviosas que envían información al cerebro con cada contacto. Además, estimular ambos lados del cuerpo de forma simétrica (por ejemplo, al masajear brazos y piernas al mismo tiempo) ayuda a fortalecer la conexión entre hemisferios cerebrales. Jugar con texturas suaves, como telas o esponjas, también puede ser una gran herramienta.
Estimulación vestibular
El sistema vestibular, ubicado en el oído interno, es responsable del equilibrio y la orientación espacial. Movimientos suaves y rítmicos, como mecer a tu bebé en brazos o bailar con música tranquila, ayudan a que su sistema nervioso se desarrolle mejor. Esta estimulación también influye en su coordinación motriz y en su bienestar emocional, por lo que es importante dosificarla y observar si el bebé la disfruta o se muestra incómodo.

A través de experiencias sensoriales simples y cotidianas, tu bebé no solo explora el mundo: también fortalece su desarrollo neurológico y emocional. Observa, responde a sus señales y brinda un entorno seguro y estimulante, lo que hará una gran diferencia en su crecimiento. Cada estímulo sensorial es una oportunidad de aprendizaje para tu bebé. Nuestros kits incluyen materiales que activan la vista, el oído y el tacto de forma segura y efectiva. Explora nuestros kits por etapa y potencia el desarrollo sensorial desde casa y comienza a sentar las bases para un futuro lleno de aprendizajes.





