Los primeros meses con un bebé vienen acompañados de muchas emociones… y mucho llanto. Pero lejos de ser solo una señal de malestar, el llanto es una de las formas más poderosas que tiene tu bebé para comunicarse contigo. A través de diferentes tonos, ritmos y gestos, tu bebé te está diciendo lo que necesita.
Aprender a interpretar estas señales puede parecer desafiante al principio, pero con el tiempo y con mucha observación y conexión, notarás que poco a poco comenzarás a entenderlo cada vez mejor. En este artículo te compartimos los principales tipos de llanto y sus diferencias para que puedas identificar lo que tu bebé quiere decirte incluso antes de que pueda hablar.
Llanto por hambre
Suele ser rítmico y persistente. Tu bebé puede llevarse las manos a la boca y calmarse al ser alimentado.
Llanto por sueño
Es un llanto suave y monótono. Tu bebé puede frotarse los ojos y mostrar signos de cansancio.
Llanto por incomodidad
Puede deberse a un pañal sucio, ropa incómoda o incluso temperatura inadecuada. Notarás que el llanto cesa al resolver la causa.
Llanto por dolor
Es agudo y fuerte. Tu bebé puede arquear la espalda o encogerse. Es sumamente importante atender este llanto lo más rápido posible.
Aprender a escuchar el llanto sin entrar en pánico es parte del camino. No se trata de acertar siempre, sino de estar disponibles. Tu bebé, más allá de lo que le pasa, necesita saber que estás ahí. Con el tiempo, tu conexión con él te ayudará a identificar sus señales con mayor claridad. Acompañar el llanto desde la calma, sin minimizarlo ni ignorarlo, construye un vínculo seguro. Y aunque no siempre sabrás qué lo causa, el simple hecho de ofrecer presencia y contención ya es una gran respuesta.






