Desde que nacen, los bebés se comunican con el mundo que los rodea: con el llanto, la mirada, los gestos y poco a poco, con sonidos más definidos. Entre los 9 y 12 meses, muchos comienzan a pronunciar sus primeras sílabas con intención y con ello se abre la puerta a un universo de palabras, significados y conexiones emocionales.
Acompañar este proceso de forma respetuosa, amorosa y estimulante es una de las formas más valiosas de fortalecer el vínculo con tu bebé y potenciar su desarrollo integral.
Estrategias para estimular el habla:
Comunicación clara y pausada
Utiliza frases cortas y sencillas, pronunciando claramente cada palabra. Repite palabras clave y nombrarlas cuando interactúen con objetos o personas.
Lectura diaria
Leer cuentos ilustrados en voz alta no solo enriquece su vocabulario, sino que también fortalece el vínculo afectivo. Señala y nombra las imágenes mientras lees. El libro de animales del kit 4 es ideal para esta actividad.
Canciones y rimas
Las canciones infantiles y las rimas ayudan a mejorar la memoria auditiva y la pronunciación. Anímate a cantar y a hacer gestos que acompañen las letras. En tu manual encontrarás un código de acceso a una playlist especialmente creada para esta etapa.
Imitación de sonidos
Responde y celebra los intentos de tu bebé por comunicarse. Si dice "ba", puedes responder con "ba-ba" o con una palabra similar, ampliando y alentando su intento de comunicarse.
Evita las pantallas
Limita el tiempo frente a dispositivos electrónicos. La interacción humana es insustituible en esta etapa para el desarrollo del lenguaje.
Las primeras palabras no llegan de un día para otro, estas se construyen a través de la interacción, siendo el juego muy importante. Cada palabra, cada gesto y cada sonido compartido es una semilla que ayudará a tu bebé a comprender el lenguaje como una herramienta para conectarse con los demás.
Con tiempo, paciencia y mucha interacción, estarás dándole la base para expresarse con confianza y seguridad. Y recuerda mamá, no se trata solo de hablar, sino de comunicar desde el vínculo y el amor; cada bebé tiene su propio ritmo y lo más importante es ofrecerle un entorno lleno de comunicación y amor para que se sienta motivado a expresarse.





